Este programa de televisión se inició con la idea de
buscar nuevos talentos musicales. Sus tres primeras ediciones se emitieron en
TVE, pero de la cuarta a la octava se trasladó a Telecinco, cadena talismán
para los realitys.
En OT se valoraban las cualidades y progresos de un grupo
de concursantes. Ellos vivían alejados de todo, en una academia en la que la
mayor parte del tiempo estaban dedicados a distintas clases de canto, baile e
interpretación para la preparación de las canciones que tenían que defender en
las galas semanales.
Tras la actuación de todos ellos, en un primer momento el
jurado era el encargado de elegir cuatro concursantes para abandonar la
academia, de los cuales uno era salvado por los profesores y otro por los
compañeros.
Más tarde, la dinámica cambió y era el público el encargado de elegir a cinco concursantes, de los cuales uno sería salvado por el jurado, otro por los profesores y otro por los compañeros.
En ambas ocasiones, quedaban dos nominados, de los cuales uno de ellos saldría expulsado.
Y en siguientes ediciones, fue de nuevo el jurado el encargado de señalar a los peores concursantes, pero a partir de la gala número 12 era el público el encargado de decidir y los dos nominados se batían en duelo de canciones.
Más tarde, la dinámica cambió y era el público el encargado de elegir a cinco concursantes, de los cuales uno sería salvado por el jurado, otro por los profesores y otro por los compañeros.
En ambas ocasiones, quedaban dos nominados, de los cuales uno de ellos saldría expulsado.
Y en siguientes ediciones, fue de nuevo el jurado el encargado de señalar a los peores concursantes, pero a partir de la gala número 12 era el público el encargado de decidir y los dos nominados se batían en duelo de canciones.
Al igual que la dinámica, el premio también sufrió
modificaciones. Si en un primer momento los concursantes aspiraban a
representar a España en el Festival de Eurovisión, más tarde se cambiaría por
la consecución de un contrato discográfico.
A lo largo de todos estos años, hemos podido ver como
simples anónimos, se convertían en estrellas mundiales tras su paso por el
programa. Sin embargo, edición tras edición el programa fue centrándose más en
aspectos secundarios como la vida en la academia, los romances o incluso en
personajes externos a los concursantes, como fue el caso de Risto Mejide. Todo
esto provocó el adiós del programa en 2011 de manera precipitada como
consecuencia de su pérdida de audiencia.
Nos vemos en
la infancia.


